SERVAR ELS OBLIDATS (acunar a los olvidados)
En Menorca, la palabra servar significa acunar a una criatura en los brazos. Las madres acunan a sus hijos, con cuidado, para amamantarlos o para que se duerman. Gracias a estos cuidados la humanidad ha sobrevivido.

El embarazo y el parto, así como el destete, eran momentos delicados y, en época talayótica, muchas madres y bebés no los superaban. La experiencia de otras mujeres era imprescindible para su supervivencia. Las talayóticas conocían las propiedades curativas de algunas plantas de su entorno, como las del aceite de lentisco.

Además, algunos objetos nos hablan de la niñez, en especial de los bebés, y de los cuidados en época talayótica: los biberones o los amuletos protectores, que los protegían de los malos espíritus, o, incluso, los pequeños recipientes de cerámica, utilizados como juguetes.
El poblado de Cornia Nou destaca porque un antiguo espacio de vida se reutilizó como lugar de enterramiento infantil. En torno a uno de los talayots más grandes de Menorca, activo entre el 1100 y el 600 a.C., se enterraron niños, bebés y recién nacidos a partir del siglo V a.C., algunos dentro de urnas cerámicas. Este ritual, que se mantuvo hasta el siglo II d.C., muestra la persistencia del talayot como referente simbólico e identitario de la comunidad, incluso después de la conquista romana.

